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Video: ¿Hacia Dònde se Dirige el Iceberg de 6,000 km2 que se Desprendiò en la Antártida? Destacado

Foto/Twitter Foto/Twitter

Un iceberg que mide siete veces el tamaño de la ciudad de Nueva York se desprendió de la plataforma Larsen C, una crucial plataforma de hielo flotante en la Antártida, dijeron el miércoles expertos de la Universidad británica Swansea.

El iceberg, que probablemente recibirá el nombre de A68, pesa un 1 billón de toneladas métricas (1.12 billones de toneladas estadounidenses).

El proceso ocurrió en los últimos días al desprenderse un sector de 6,000 kilómetros cuadrados (2,300 millas cuadradas), prácticamente el doble que Luxemburgo.

"Anticipábamos este evento desde hacía meses, y nos sorprendió que tomara tanto tiempo para que se abriera la brecha en los últimos kilómetros de hielo", señaló Adrian Luckman, de la Universidad de Swansea. "Seguiremos vigilando tanto el impacto de este desprendimiento sobre la plataforma Larsen C como el destino de este enorme témpano".

Se trata de un suceso natural que no fue provocado por el cambio climático causado por el hombre, dijo el glaciólogo de Swansea Martin O'Leary.

No obstante, "esto coloca la plataforma de hielo en una posición muy vulnerable", dijo en un comunicado.

Los científicos dijeron que este desprendimiento no afectará los niveles del mar en el corto plazo.

"El movimiento de los icebergs está controlado mayormente por los vientos de la atmósfera y las corrientes oceánicas que empujan al bloque de hielo que está por debajo de la superficie del agua", explica Anna Hogg, experta en observaciones satelitales de la Universidad de Leeds, en Reino Unido.

Pero también, está determinado por la simetría de lecho marino.

"Los rasgos topográficos importantes, como por ejemplo las pequeñas montañas en el fondo del mar, pueden ser lo suficientemente altas como para hacer que el témpano permanezca en el mismo sitio por un tiempo", dice Hogg.

Si nada lo detiene, o si eventualmente se mueve de su posición original, comenzará a viajar alrededor del continente antártico, impulsado por la corriente costera que gira en sentido contrario a las agujas del reloj y está presente durante todo el año.

Una vez que llegue a la punta de la Península Antártica, "continuará viajando hacia el norte, en dirección al Pasaje de Drake, donde se irá disipando", explica la experta.

Este proceso demora meses, años.

"Semejante volumen de hielo, tomará un buen tiempo en derretirse, sin importar si está en aguas frías o más cálidas", señala Hogg.
Peligro

Los científicos no saben con exactitud hasta dónde llegará, pero normalmente no suele llegar hasta una zona habitada.

Y, a medida que se desplaza hacia el norte, se irá rompiendo en fragmentos más pequeños que pueden continuar su viaje en diferentes direcciones, según las fuerzas que actúen sobre ellos.

Cuando abandone las inmediaciones del continente antártico, es crucial seguirle la pista, ya que es allí donde puede convertirse en un peligro para los navegantes.

No en este momento -en medio del invierno en el sur-, pero sí durante el verano antártico: si bien la península está fuera de las rutas comerciales más importantes, es el principal destino turístico de los cruceros provenientes de América del Sur.

Mientras se mantiene como una sola pieza, o varias pero grandes, es menos peligroso, ya que puede verse a la distancia. Cuando se desmembra la situación empeora, porque desde la superficie es difícil estimar cuánto hielo hay sumergido bajo el agua.
Georgia del Sur

Uno de los lugares donde también suelen acabar los glaciares grandes es en la plataforma de hielo superficial que rodea la isla de Georgia del Sur, unos 1.390 km al este-sureste de las islas Malvinas/Falklands.

Al desarmarse allí, los icebergs vuelcan miles de millones de toneladas de agua dulce en el ambiente marino local.

Según investigadores británicos, estos gigantes de hielo tienen un impacto dramático y pueden alterar incluso los ciclos alimentarios de los animales que habitan la isla.

A esta isla, por ejemplo, llegó el iceberg A-38 en 2004.

Satélites de la NASA y la Agencia Espacial Europea vigilan la plataforma y han ofrecido imágenes dramáticas del desprendimiento que han despertado interés más allá de la comunidad científica. El desprendimiento final fue revelado en una imagen térmica infrarroja del instrumento satelital Aqua MODIS de la NASA.

Científicos del proyecto antártico británico MIDAS vienen monitoreando la brecha en Larsen C desde hace años, luego de las investigaciones sobre el colapso de la plataforma Larsen A en 1995 y el desprendimiento de la Larsen B en 2002.

El proyecto, que investiga las consecuencias del calentamiento global mediante una combinación de trabajos en el terreno, observación satelital y simulación informática, dice que el témpano es uno de los más grandes de que se tenga registro.

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